6 abr. 2012

¿PUEDE UN HERMANO MASON AHUYENTAR AL LOBO DISFRAZADO DE OVEJA?



Querido Hermano Moisés: compruebo que continúa suscitando interés la publicación y los comentarios sobre los “lobos disfrazados de ovejas”.

No te equivocas en absoluto, pero, tú sabes que los lobos disfrazados de ovejas se pueden “colar “en todos los ámbitos y grupos.

Mientras los actos de un lobo disfrazado de oveja queden en una molestia o una incomodidad, en ese caso, no tienen la mayor relevancia. El problema radica y se maximiza cuando influyen en un grupo, o destruyen a alguien. 

Querido Hermano Moisés, no es un tema fácil, ya que para detectarlos es necesario que consideremos la posibilidad de su existencia.

Pero, siempre viene bien en ciertos tipos de lobos disfrazados de ovejas, si no se ven las cosas claras y tenemos la sospecha de que debajo del pelaje hay lobo escondido, preguntarle una vez y otra vez: ¿por qué dices esto? ¿Por qué haces esto? ¿Por qué difundes esto? ¿Por qué...? ¿Por qué...? ¿Por qué…?

En la mayoría de estas preguntas, el lobo disfrazado de oveja, no responderá o dará escusas. Y, si lo hace, será con respuestas ambiguas, con argumentos confusos y dudosos, con frases hechas, con un toque de soberbia, sin reconocer errores ni presentar dudas al respecto, dándonos la impresión de que rehúyen ser interrogados.

Lo triste no es solamente la actuación del lobo disfrazado de oveja, sino las actitudes de los perros vigilantes que no saben reconocerlos, y las actitudes de las demás ovejas que miran hacia otro lado, hacia el suelo buscando el pasto.

Sin embargo, repito, muchas veces el lobo disfrazado de oveja no es más que un pobre hombre que vive atemorizado y confundido por sus propios conflictos y miedos personales. 

DELATAR AL LOBO DISFRAZADO DE OVEJA no significa ir a por él, ni mucho menos. Ni siquiera significa destaparle, indicando sus conflictos y miedos personales.

No se trata de "eliminar al lobo disfrazado de oveja", si no de AHUYENTARLO, demostrándole que en este rebaño no tiene sitio, que se le ha descubierto.

Querido Hermano Moisés, un masón vacacionado en su propia autoconstrucción, abierto al conocimiento y aceptación de la composición de su propia piedra bruta, no tiene miedo ni temor a la VERDAD (miedo no es sinónimo de pudor, de intimidad, de recato, de decoro,…), ni le desestabiliza el encontrarse con ella, todo lo contrario: le libera, le desbasta y le pule, continuando con su proceso “iniciático”. Y, esta es la ventaja que un masón vacacionado tiene sobre el “lobo disfrazado de oveja”, el cual no puede dejar de dentellear ante la idea de que se le desprenda la piel de oveja.

Querido Hermano Moisés: no se trata de eliminar al lobo disfrazado de oveja, sino de ahuyentarlo.

SOBRE EL INICIADO MASON Y EL "PERDON" COMO TRABAJO INICIATICO



En los comentarios a la anterior publicación, titulada: ¿puede un hermano masón ningunear a otro hermano masón?, un hermano, al igual que muchos de nosotros en algún que otro momento, ha justificado las actitudes y comportamientos deplorables de algunos hermanos aclamando a nuestra condición humana e imperfecta, a nuestra realidad de simples hombres.


En mi respuesta me aventuré a decir, con toda mi convicción, que la masonería no está formada por “simples hombres” sino por HOMBRES INICIADOS, que por seguir su propio proceso de esclarecimiento y construcción, y consecuentemente, por ser conocedores de los componentes de la piedra bruta común a todos los seres humanos, y por haber adquirido un nivel alto de inteligencia emocional al trabajar con el lenguaje simbólico del Arte Real, por todo ello, la empatía que desarrollan estos HOMBRES INICIADOS les capacita para crear los nudos de la cadena que simboliza el vínculo de Fraternidad que une a todos los masones.

Un masón no es un “simple hombre”, es algo más trascendente, es un hombre libre que voluntariamente ha pedido ser iniciado en los secretos de la masonería, buscando vivir en la Fraternidad su propia construcción, desbastando y puliendo su piedra bruta con la fuerza modificadora del lenguaje simbólico y las metáforas creadas con los símbolos y ritos de los antiguos constructores de catedrales.

Un “simple hombre” al ser iniciado voluntariamente como hermano masón ha aceptado los valores éticos y estéticos de la masonería, y reconoce que los trabajos masónicos no podrán alcanzar los calificativos de Justos y Perfectos si sus actitudes y comportamientos están teñidos de animosidad hacia algún hermano.

Este HOMBRE INICIADO, que ha emprendido voluntariamente el proceso de conocerse y despertar, no se evade de su realidad y busca la Sabiduría a través de la Fuerza y la Belleza de sus trabajos iniciáticos, como un cambio básico en su condición existencial. Un masón no es un “simple hombre”.

Un masón, como HOMBRE INCIADO, ha asumido que el verbo “perdonar” es inherente a su condición y a su proceso de autoesclarecimiento. Para un masón el verbo “perdonar” va más allá de la ofensa y la desconsideración, más allá del perdón y del arrepentimiento. Para un masón el verbo “perdonar” es arte y parte de su propio trabajo iniciático.

Un masón realiza el trabajo de “perdonar” a través de la empatía, esa capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. Y con este trabajo fraternal y de tolerancia se le van a revelar, si presta atención a sus pensamientos, sentimientos y emociones, la verdadera morfología de nuestras piedras, alcanzando un nuevo estado de conciencia y recibiendo el más preciado salario para un masón: la Luz.

Un masón vocacionado a su proceso de construcción tiene en el “perdón” una puerta hacia la Verdad. Entre masones vocacionados, la empatía y el “perdón” son vivenciados como “conditio sine qua non” para que los trabajos sean Justos y Perfectos.

NI LA MASONERIA, NI LOS MASONES, SE MANIFIESTAN POLITICAMENTE



Estimado amigo, creo que te han confundido. Si te han dicho que tal masón, tal logia, o tal obediencia han participado en una manifestación pública defendiendo tal o cual postura política, te han engañado.

Si te han dicho que tal masón, tal logia, o tal obediencia van a asesorar a tal gobierno o a determinado político, te han mentido, se tratará de otro tipo de organización, asociación, o consultoría especializada.

La Masonería no se manifiesta sobre temas sociales, políticos, religiosos o de cualquier otra índole pública. La Masonería no toma partido.

La Masonería no pasa más allá de las logias y de las obediencias, si no es a través del trabajo de autoconstrucción de los propios masones que la componen. Su influencia no está en sus manifestaciones, las cuales no existen, sino en la repercusión del beneficio del Arte Real en sus miembros, los cuales tomarán postura ante las distintas realidades de la sociedad, pero a título personal , no como masones, y mucho menos en nombre de su logia, ni de su obediencia, ni de la Masonería en general.

Lo único que puedes percibir en la acción y compromiso de un masón con su entorno y con la sociedad, sin ser consciente de su origen, es la repercusión que tiene el beneficio del Arte Real, en su propio proceso de búsqueda de la Verdad y autoconstrucción, basado en la tolerancia, el respeto a la pluralidad y a los valores masónicos.

Esto no quita que la Masonería emita comunicados generales sobre sí misma, o participe en la sociedad extendiendo su mano a todos los hombres, filantrópicamente.

Estimado amigo, creo que te han confundido, la Masonería no es un partido político, ni un sindicato, ni una doctrina, ni siquiera un club de opinión. La Masonería es algo mucho más profundo, intimo y secreto.

Como bien ha concretado el maestro masón Mario Lepage: “…es una feria, una feria en la plaza pública, la Masonería actual querría, nos dicen, preparar un mundo mejor. Estamos en un error. La Masonería no debe preparar un mundo mejor. Debe preparar hombres que, luego tal vez, harán un mundo mejor”.

4 abr. 2012

MUCHOS MASONES FABRICAMOS NIEBLA: OSCURECIENDO LA MASONERIA




Muchos hermanos masones, sin ser conscientes de ello, fabricamos con nuestras disertaciones y discursos una niebla que va cubriendo los Valles de la Masonería de un color gris donde resulta muy difícil distinguir sus contornos.


La niebla es uno de los elementos que más pueden entorpecer la navegación de un masón hacia la Verdad, al suponer una gran limitación a la comprensión del sentido y la vigencia de la Masonería.

La niebla representa un peligro de gran importancia, cuya baja visibilidad aumenta el riesgo de encallamiento de la Masonería en un fondo duro de mitos, idolatraciones , leyendas y quimeras con las que los masones intentamos comprenderla y justificarla. 

Un encallamiento en un fondo duro creado, en basantes ocasiones, por nuestras actitudes como “papanatas” al idolatrar a la Masonería, y a todo lo relacionado con ella, de una manera excesiva, simple y poco crítica. Algunas veces casi rayando el fanatismo.

El tipo de niebla que fabricamos los masones es de esas que gustan de la oscuridad, al formarse por la noche cuando la tierra se enfría y no hay viento.

La niebla que fabricamos se genera cuando tratamos de explicar, desde distintas perspectivas, la controvertida historia de la Masonería, sus rituales, su simbología, sus valores y toda una serie de letanías con la que la hemos adornado, sin tener en cuenta sus principios más básicos: dónde se justifican su sentido y vigencia.

Estos principios básicos deberían estar presentes en todo intento de acercamiento y comprensión de la Masonería, sin ellos es imposible que las disertaciones sean justas y perfectas, aportando nuevas luces.

Afortunadamente este tipo de niebla desaparece con la luz del sol o con la presencia de un poco de buen viento. Los cuales podemos atraer reconociendo que la Masonería implica la búsqueda de la Verdad. Por ello, para un masón, la “tolerancia” es mucho más que un respeto a las opiniones, ideas o actitudes de los demás, aunque no coincidan con las propias. La “tolerancia” para un masón es un enriquecimiento, al ubicar sus propias relatividades y la de los demás, en el mismo plano de coordenadas, como condición “sine qua non” para ver con nuevos ojos y “liberarse” de dogmatismos, mitos e idealizaciones.

Para un masón el acercamiento justo y perfecto hacia la controvertida historia de la Masonería, sus rituales, su simbología, sus valores y toda esa serie de letanías con la que la adornamos, sólo es posible con una actitud donde sus principios básicos y el verdadero sentido de la Masonería sean el faro que los guíe hacia la Verdad.

MASONERIA VOCACIONADA VERSUS MASONERIA ESPECULATIVA




Querido Hermano Fernando, me preguntabas hace unos meses si sabría posicionar la Masonería Vocacionada en relación a las denominadas Masonería Operativa y Masonería Especulativa. Cuestión que he aplazado responder porque necesitaba retomar el planteamiento, una y otra vez, para abordar los esquemas desde distintos ángulos y perspectivas, sin permitirme caer en la metáfora del masón miope y astigmático.

Repito lo dicho en otras ocasiones, esta es una reflexión, que sin ser incuestionable es, por lo menos, digna de ser compartida. Y no contiene ninguna intención de molestar a ningún hermano anclado en una masonería de formación y vivencias mecánicas, donde las metáforas construidas con los símbolos y rituales de los antiguos maestros canteros no consiguen formar parte de sus procesos vitales, de su autoesclarecimiento.

Querido Hermano Fernando, me permitirás repetirme y utilizar de nuevo la división que hace Pedro Álvarez, del Instituto de Investigación sobre Liberalismo, Krausismo y Masonería de la Universidad Pontifica de Comillas en Madrid, cuando establece para la Masonería tres períodos históricos diferenciados entre ellos, a los cuales me he atrevido añadirle, ficticiamente, el de la MASONERIA DE CONVIVENCIA y el de la MASONERIA VOCACIONADA.

Las periodización histórica de la Masonería quedaría, ficticiamente, con esta secuencia:

1.- Masonería Operativa (desde el siglo XIII al XVI).

2.-Masonería de los masones aceptados (siglo XVII y principios del XVIII). Llamadas por otros autores de "transición". Personalmente no creo sea una época de transición, en realidad se va a crear algo nuevo con elementos de una organización gremial que está tocando a su fin.

3.- Masonería Especulativa (desde el 1717 hasta la primera mitad del siglo XXI).

4. Masonería de convivencia, en la misma etapa, de la Masonería Especulativa y la Masonería Vocacionada (primera mitad del siglo XXI).

4.-Masonería Vocacionada (desde la segunda mitad del siglo XXI hasta…).

Como ya resalté en otra reflexión, en cada una de estas etapas históricas deberemos incluir la cosmovisión, la organización social, el nivel técnico, y todas las características del momento en que se da cada masonería. Las cuales determinan que cada masonería sea un fenómeno de cada época, es decir, del contexto histórico al que pertenecen.

Por el momento te avanzaré unas puntualizaciones sobre estas dos nuevas etapas de la Masonería de convivencia y la Masonería Vocacionada.

Para dar más luz empezaré diciendo que la Masonería Operativa, la de los constructores de catedrales, no evolucionó hacia la Masonería Especulativa. Esta segunda no es consecuencia de la primera, ni contiene las razones que llevaron a crear y mantener las organizaciones gremiales operativas, hijas de la Época Medieval. La Masonería Especulativa es hija de otra cosmovisión, de otra época. La Masonería Operativa, al igual que otros gremios, no tuvo continuidad cuando dejó de existir su razón de ser; en este caso, cuando llegó el fin de la construcción de las catedrales. Al mismo tiempo que las revoluciones científicas configuraron un nuevo escenario, el cual condujo a la Ilustración y a las revoluciones industriales.

Quisiera resaltar que el hecho determinante para que se escogiera el martes día 24 de junio, festividad de San Juan Bautista, del año 1717 como la fecha en que empieza la Masonería Especulativa fue que ese día SE CONSTITUYO LA PRIMERA GRAN LOGIA DE INGLATERRA. Las logias continuaban siendo soberanas al igual que en la etapa de la Masonería Operativa, pero integradas en una Obediencia.

¿Cómo imagino estas ficticias etapas de la Masonería de Convivencia y la Masonería Vocacionada?

Es esta ficción, no hablaríamos de una evolución de la Masonería Especulativa hacia la Masonería Vocacionada, sino de un Renacimiento de la Masonería, justificando su sentido y vigencia en lo más esencial de su razón: masones trabajando en su proceso de construcción, desbastando y puliendo su propia piedra bruta a través de las metáforas creadas con los símbolos y rituales adoptados de los antiguos maestros canteros.

En esta ficción de la etapa denominada Masonería Vocacionada las logias continuarán siendo soberanas, al igual que en los otros períodos. Sin embargo, por ser hija de la era de las comunicaciones, se superará el concepto actual de Obediencia como modelo de organización y federación de logias, creándose otros tipos de enlaces y relaciones entre logias. Desapareciendo con las Obediencias los encasillamientos históricos de masonería regular y masonería liberal. 

La Masonería como Arte Real se reducirá a los tres primeros grados, los cuales únicamente tendrán valor simbólico, y en los cuales se vivenciarán la simbología y los rituales iniciáticos. Prefiriendo los masones vocacionados, en su proceso de construcción, el fluir suave a la velocidad.

En este Renacimiento de la Masonería, con los masones vocacionados, se superarán los mitos y las leyendas negras y rosas creadas a lo largo de la controvertida historia de la Masonería.

En este nuevo período de la Masonería Vocacionada, nadie, a menos que tenga un interés vocacionado de conocerse a sí mismo será iniciado masón.

Querido Hermano Fernando, como has podido comprobar, la cuestión que me habías planteado me ha llevado a posicionar la Masonería Vocacionada como una nueva etapa , creando una ficción en los períodos historicos de la Masonería.

¿Y vosotros, Queridos Hermanos, como creéis que será el futuro de la Masonería?

LA MASONERIA ANTE LAS DIFERENTES ORIENTACIONES SEXUALES




Estimado amigo, creo que te han vuelto a confundir. Si esta vez te han dicho que tal masón, tal logia, o tal obediencia se han manifestado abiertamente, o ha tomado posición, sobre cualquier “orientación sexual”* y sus connotaciones sociales, defendiendo tal o cual postura política o moral sobre ellas, de nuevo te han engañado.


La Masonería no se manifiesta sobre temas sociales, políticos, religiosos o de cualquier otra índole pública. La Masonería no toma partido ante ninguna ideología u “orientación sexual”.

Como te dije, la influencia de la Masonería no radica en sus manifestaciones, las cuales no existen, sino en la repercusión del beneficio del Arte Real en sus miembros, que son los que tomarán postura ante las distintas realidades de la sociedad, pero a título personal, no como masones, y mucho menos en nombre de su logia, ni de su obediencia, ni de la Masonería en general.

Sin embargo, si te diré que en la Masonería, con sus trabajos de construcción del ser humano y, como consecuencia de ello, la construcción de las sociedades y la humanidad, busca la VERDAD en toda su dimensión. Por ello, un masón, cuando se manifiesta a título personal sobre tal o cual ideología política u “orientación sexual” lo hace desde la TOLERANCIA, el RESPETO y los VALORES MASÓNICOS.

Para un masón vocacionado la TOLERANCIA es mucho más que un respeto a la “orientación sexual” de sus hermanos y congéneres. La TOLERANCIA, para un masón vocacionado, es un enriquecimiento, al ubicar sus propias relatividades y la de los demás en un mismo plano de coordenadas, como condición “sine qua non” para construirse y ver con nuevo ojos: libres de dogmatismos, mitos, fanatismos, aversiones irracionales y perjuicios hacia los hombres y mujeres con una orientación sexual distinta a la de uno mismo. Orientaciones que integran a la diversidad sexual humana.

Más aún, tal como comentábamos sobre el laicismo, la tolerancia y el respeto a las diversas “orientaciones sexuales” de los seres humanos, significa, basándonos en LA LIBERTAD DE CONCIENCIA y en el RESPLETO A LA PLURALIDAD: UN DERECHO DE QUIENES LAS HACEN REALIDAD EN SU MODO DE VIVIRLAS Y DE RELACIONARSE SEXUALMENTE.

Al igual que en el laicismo es, en la evolución de la condición humana y de las sociedades, donde los DERECHOS HUMANOS y el RESPETO A LA PLURALIDAD construyen una nueva conciencia social, donde la aceptación de las distintas orientaciones sexuales adquiere todo su sentido.

La aceptación de las distintas orientaciones sexuales significa un despertar de la condición humana, un nuevo nivel de conciencia colectiva.

La Masonería como Fraternidad de construcción y búsqueda de la VERDAD acepta y respeta a cada hermano independientemente de su ideología política, religiosa, o de su orientación sexual, sin obligación de manifestarlas. Lo único que debe declarar un profano que desee ingresar en la Orden es ser un hombre con vocación a autoconstruirse en fraternidad, buscando la VERDAD. Declararse, de corazón y mente, un hombre libre y de buenas costumbres, libre de bajas pasiones, fanatismos, intolerancias, supersticiones y demás perjuicios que le impidan encontrar la Luz que despeje su propia niebla.

No es la orientación sexual de un hermano masón lo que le podría impedir su propia construcción, sino los temores y confusiones que le producen sus conflictos y miedos personales, incapacitándole para desbastar su piedra bruta, al no poder reconocer y aceptar la composición de la misma.

P.S. No pretendo con esta reflexión molestar ni incomodar a ningún hermano masón incapaz de comprender la diversidad en la orientación sexual como parte integral de la biología, genética, historia, política, psicología y cultura de las identidades y prácticas sexuales de los seres humanos. Nada más lejos de mi intención que convertir esta reflexión en una acusación, ni en una censura. Todo lo contrario, con estas reflexiones que sin ser incuestionables son, por lo menos, dignas de ser compartidas, sólo persigo encender una pequeña luz sobre la TOLERANCIA hacia las diversas orientaciones sexuales, sin importar su origen genético o sociocultural.

* Las diversas orientaciones sexuales se suelen clasificar en:
Heterosexual (hacia el sexo opuesto)
Homosexual (hacia el mismo sexo)
Bisexual (hacia ambos sexos)
Asexual (falta de orientación sexual)
Pansexual (hacia todo o todos, incluyendo inclinación a las personas con ambigüedad sexual, transexuales/transgéneros y hermafroditas)
Demisexual. Aquel que no siente atracción sexual hasta que se enamora de alguien.

Huelga resaltar que la orientación sexual no tiene una relación directa con las actitudes o hábitos comúnmente asociados al otro sexo, como los metrosexuales y las personas “amaneradas” o “con pluma".

Eln una entrevista emitida en radio, el GRAN MAESTRO DE LA GRAN LOGIA DE ESPAÑA habla sobre la aceptación de hermanos homosexuales en la GLE. Os añado un enlace donde podréis escuchar al GRAN MAESTRO OSCAR DE ALFONSO ORTEGA, toda la entrevista merece la pena ser oída por las luces y la claridad con la que se expresa el Gran Maestro. A pesar de su brevedad es una de las mejores aportaciones difundidas sobre la Masonería en España. El video donde le preguntan sobre si caben hermanos homosexuales en la GLE es el último de todos ( el más inferior en la página), hacia el final. 

¿COMPARTE LA MASONERIA LA DECADENCIA DE LOS CLUBS DECIMONÓNICOS?




La semana pasada, aprovechando la visita del Q.·.H.·. George M. a Barcelona, me desplacé al Campus de Vellaterra para conocerlo personalmente. El Q.·.H.·. George desarrolla sus investigaciones y docencia en la Universidad de Oxford.

A las 05:00 de la mañana salí de Valencia, habíamos quedado para desayunar a las 09:00 horas en el hotel Campus. El hermano George no habla fluidamente el español, sin embargo, a nivel de lectura tiene un alto nivel de comprensión. Aunque siempre hemos intercambiado los mensajes y chats de Facebook en inglés, en esta ocasión, “face to face”, hemos conversado yendo del inglés al español, y viceversa, dándole un especial sabor a la charla, con los toques de “humor inglés” de su parte, y del “humor socarrón” de la mía.

Os diré que hasta hace un par de meses no conocía su verdadero nombre, en Facebook se presenta con un nick con connotaciones masónicas. Fue a raíz de mandarme unos documentos adjuntos a mi correo personal cuando supe de su identidad. El hermano George trabaja en la UGLE, en el rito de Emulación.

Conocí la identidad de este hermano poco tiempo después de salir publicado el libro”Masonería Vocacionada”, sobre cuyas publicaciones en Facebook, el hermano George estaba al tanto. Algunos puntos los habíamos comentado intercambiando mensajes, o a través del chat.

Pocos días después de la presentación del libro “Masonería Vocacionada” en la GLA de Masones Libres y Aceptados en Buenos Aires, el hermano Geroge me dijo por chat que iba a pasarme unos textos que pensaba me interesarían, y que seguramente me darían base para nuevas reflexiones. Unos textos que trataban sobre los clubs decimonónicos. Sobre todo, el hermano George, estaba interesado en que leyera la tesis doctoral que trata sobre la decadencia de los mismos, y, lo más interesante, donde el autor incluye a la masonería como una clase de estos clubs.

Estos textos fueron: 
“London Clubs in the late Nineteenth Century”
Autor: Antonia Taddei
Publicado en: Discussion Paper in Economic and Social History, Number 28, April 1999.
Formerly of Nuffield College, University of Oxford

“The Decline of Nineteenth Century Clubs”
Autor: Roy Wyatt
Doctoral Thesis, 2010
Worcester College, University of Oxford

Al encuentro con el hermano George M. fui con los deberes hechos y, sobre todo, con el convencimiento de que todas las perspectivas desde la que se puede contemplar la masonería, y su controvertida historia, son una fuente de luz para comprender el sentido y la vigencia de la misma en este siglo XXI. Un sentido y vigencia que no pueden renunciar a la “Tradición”, pero si deben superar los mitos y leyendas que a lo largo de estos siglos la han acompañado.

Y esta nueva perspectiva venía de la tesis sobre la decadencia de los clubs decimonónicos. El autor hace unas descripciones y catalogaciones de estos clubs desde el estudio histórico y sociológico, definiendo las características comunes a todos ellos, las que los catalogan como “club”.
Estos “club”, aunque comparten ciertos aspectos, no son sinónimo de los "ateneos" y "casinos" españoles. Desconozco cuantas sociedades en España entrarían a formar parte de esta denominación de “club”. 

Personalmente sólo conozco tres entidades en España a las que se les puede atribuir la calificación de “club” (a la inglesa). Estas entidades nacieron bajo la influencia, o mejor dicho, son una copia de las inglesas. Una es “La Sociedad Bilbaina” fundada en 1839 en Bilbao, el “Círculo del Liceo” fundado en 1847 en Barcelona, y el “Círculo Ecuestre" fundado en 1856 en Barcelona. El mismo Círculo del Liceo se presenta como: “un club privado, de estilo inglés”.

¿Por qué os cuento todo esto? Según la tesis doctoral, los “clubs” están en decadencia, entre otras razones, porque no representan ningún interés para la sociedad actual. Ni siquiera el interés de pertenecer a un círculo “cerrado” donde las relaciones se establecen entre “iguales”. Esto ha llevado a que no se renueven en el mismo “nivel” y “clase” sus miembros, y los que se incorporan pertenecen, y esto es una señal de la decadencia, a un perfil afectado por el “esnobismo”. Deseosos de pertenecer a la élite, los esnobs tienden a reproducir el comportamiento de una clase social o intelectual a la que consideran superior. Lo que no han identificado los nuevos esnobs es que esa “clase” a la que quieren imitar ya no está en estos “clubs” a los que se incorporan en su decadencia, sin llegar a imaginar que ellos forman parte de la misma.

Incluso, afirma la tesis que el hecho de que un “club” intente adaptarse o evolucionar hacia los nuevos tiempos no va a frenar su decadencia. Le comenté al profesor George M., durante nuestro encuentro, que esta afirmación me hizo recordar al Círculo del Liceo de Barcelona cuando, después de bastantes años sin afrontar el molesto tema de la aceptación de la mujer como socia (y no en calidad de “mujer de…, hija de…, etc., ), por fin, abrieron las puertas asociando a la soprano Monserrat Caballé. Sin embargo esta apertura no ha tenido ningún peso para frenar la decadencia de este tipo de “club”.

Desde los primeros capítulos de la tesis doctoral intuí la intención, o mejor dicho el efecto, que esperaba el hermano George M. tuviera en mí la lectura de estos textos. Especialmente porque el autor incluía a la masonería en esta clasificación, con una pequeña salvedad, la de los “iguales”, en su sentido de clase social o grupo social, ya que en la masonería compartían espacio personas de distintas procedencias sociales, Una diferencia que no le restaba peso al resto de características comunes.

Estoy muy agradecido al Hermano George por su tiempo y por nuestro encuentro, especialmente por la oportunidad de compartir opiniones, dudas y planteamientos sobre la masonería, desde la realidad histórica y social. Sin modificar nuestra percepción de que en este siglo XXI es, quizá, cuando la masonería se revele con todo su sentido, como una fraternidad de hombres buscando construirse a sí mismos.

La impresión que teníamos es que este sentido no surgirá de la “casposidad” de la decadencia en la que ha entrado la masonería. Le gustó al Hermanos George cuando dije que no es el número de logias, ni los millones de masones esparcidos por el mundo, los que justifican el sentido y la vigencia de la masonería.

Durante nuestra charla me pregunté si realmente lo que ha sostenido la masonería o las masonerías en su controvertida historia no habrá sido más sus aspectos “profanos” que los realmente los “masónicos”. Habiendo sido utilizada y adaptada a los intereses de las distintas etapas y movimientos históricos. Un interesante tema a reflexionar.

Ahora ya sé porqué me mandó estos textos el hermano George. A raíz de las reflexiones de la Masonería Vocacionada pensó en presentarme una realidad, que sin ser exclusiva de la masonería inglesa, está presente en la Masonería Universal. Me invitó a ampliar la idea de que no es el número de logias ni los millones de masones esparcidos por el mundo los que justifican el sentido y la vigencia de la masonería, añadiendo que la decadencia se manifiesta tanto en la perdida acelerada de logias y de iniciados en la UGLE y en otras obediencias de otros países, como en el aumento también acelerado de nuevos hermanos en otros países. Añadiendo que lo que yo había percibido en el Círculo del Liceo, era el concepto de la “decadencia” tratada en la tesis doctoral.

Aún más, hablando, creí ver que el incómodo asunto de la aceptación de la mujer en la UGLE, tenía poca importancia en relación a los efectos del “Decline of Nineteenth Century Clubs”. Así lo compartí con el hermano George, comprendiendo que hablar de un “Renacimiento de la Masonería a partir de masones vocacionados hacia su propia contrucción” no era una visión baladí.

LA METAFORA DEL MASON MIOPE Y ASTIGMATICO




Os quiero agradecer QQ.·.HH.·. Adrián y Eduardo las dos horas que hemos compartido en ese extraordinario punto de encuentro que es la Plaza de la Virgen de Valencia, disfrutando del agradable sol del invierno, envueltos por la motivadora conversación sobre la evolución de la Fraternidad.



Esta mañana hemos realizado un recorrido, sin orden, a través de la historia y el sentido de la masonería. Dejándonos llevar por la charla, “sine critérium”, allá dónde nos han querido conducir nuestras mentes y emociones. Y en ese fraternal proceso de don y contradón, de reciprocidad e intercambio en el que nos hemos visto envueltos, he visualizado la metáfora del masón miope y astigmático.

Salpicado por el “chirimiri” interno que me ha producido esta imagen he regresado a mi casa sin poder abandonar la metáfora. Y heme aquí, sentado delante del escritorio, con el propósito de construirla con palabras, a fin de compartirla con vosotros.

Como sabéis la miopía y el astigmatismo, sin entrar en su explicación física, son defectos del ojo que modifican la visión normal de los objetos, al no permitir enfocarlos de modo correcto. Objetos lejanos y cercanos, respectivamente. Percibiendo una imagen distorsionada y poco nítida de los mismos. Defectos del ojo que se pueden reducir o corregir con ejercicios, lentes o cirugía adecuada.

En la metáfora del masón miope y astigmático la contrariedad reside en que esa visión distorsionada y poco nítida es reconocida y aceptada, por el masón, como la visión normal de las cosas. Sin sospechar del defecto de percepción con el que intenta enfocar la masonería, y sin la posibilidad de reducir o corregir los defectos de sus ojos al no considerarlos.

QQ.·.HH.·. Adrián y Eduardo ¿no seremos nosotros masones miopes y astigmáticos? ¿Cómo saberlo, si en los masones con este defecto se confunde la deformación con la visión normal? Por lo que se deduce lo tenemos complicado. ¡Dejadme pensar!

¡Sí, ya lo tengo! ¿Y si recurriéramos a esas lentes con las que se intenta reducir o corregir la miopía y el astigmatismo? Es decir, hacer un proceso inverso, probando a ver la realidad masónica a través de esas lentes correctoras. Si el resultado es una visión más clara y nítida, por deducción sabremos que nuestros ojos son miopes y astigmáticos.

Pero, en masonería, cómo se gradúan esas lentes divergentes, tóricas o esferotóricas que permiten a los rayos de luz experimentar distintos grados de refracción cuando inciden en los diferentes puntos de la lente, corrigiendo los defectos de la vista.

Creo que graduar las lentes a través de las cuales ver la masonería es más simple de lo que imaginaba. Estas lentes se gradúan, permitiendo una corrección adecuada, con el sentido y la vigencia de la masonería como proceso de autoconstrucción y esclarecimiento. Un masón si no ha vocacionado su interés por la masonería, si no ha desarrollado su inteligencia emocional, si no ha descubierto el beneficio del Arte Real, difícilmente podrá graduar las lentes necesarias para detectar su miopía y astigmatismo. Sin poder corregir esa visión de la masonería deformada y cimentada en leyendas negras y rosas, en mitos e idolatraciones, sin poder identificar que mucho de lo catalogado, calificado o considerado como masonería no pertenece al ámbito del objeto de la misma.

Aún más, la miopía y el astigmatismo de un masón, tienen su cirugía en ese rayo laser que mágicamente se genera en la vivencia vocacionada del masón hacia su propio autoesclarecimiento.

¿Cuál crees Q.·.H.·. qué es tu grado de miopía y astigmatismo?

¿ES UN ANILLO MASONICO UNA GARANTIA DE ESTAR ANTE UN MASON?




Q.·.H.·. Javier, esta mañana, releyendo y ojeando, sin orden, el “Calendario espiritual” de León Tolstoi, esa obra donde el escritor ruso reúne los pensamientos de hombres que influyeron en la humanidad con su modo de pensar y actuar, me he detenido ante una frase, la cual transcribo textualmente: “Vive de tal manera que no debas ocultar nada ni desees exhibir tu vida a los demás”.


Queriendo señalar la página, he entrado a la casa, desde el jardín donde leía disfrutando del sol de enero, para buscar un punto libro y un cuaderno donde copiarla, con el propósito de utilizarla en alguna de mis futuras reflexiones sobre el beneficio del Are Real. Pero, he aquí que, durante mi regreso al jardín, me viene a la mente la imagen de tu anillo masónico, con la escuadra y el compás sobre un sello de fondo negro.

Después de transcribir la frase, desde el “Calendario espiritual” de Tolstoi, Editorial Martínez Roca, edición Barcelona 1998, al cuaderno de notas, y tras tomar un sorbo de mi café con leche, me he quedado pensando en la conexión entre el pensamiento encontrado en el libro y tu anillo masónico, recordando nuestro último encuentro en la librería París-Valencia y la hora compartida en Cafés Valiente. Esa tarde me comentaste tu intención, aprovechando un viaje de trabajo a Londres, de pasarte por Great Queen Street y visitar la tienda masónica de la Gran Logia Unida de Inglaterra. Ofreciéndome la posibilidad de encargarte lo que quisiera: un anillo, un pin, unos gemelos para mis camisas, una corbata,…tan solo tenía que entrar en la página web de la tienda online y seleccionar lo que me interesara. Tu intención incluía traerte algunos artículos de regalía masónica para revender en España.

Q.·.H.·. Javier, tu sorpresa fue cuando te dije que, personalmente, no me atraía la idea, a pesar de su simbología, de ajustarme en ninguno de mis dedos un anillo o sello con la escuadra y el compás. Tampoco me veo vistiendo con complementos con simbología masónica, fueran corbatas, guantes, tirantes o pins. Prefiero, en logia, las corbatas negras y sin adornos, y los guantes blancos. A veces, en logia, si utilizo alguno de los dos pins que poseo, regalo de hermanos, más por su valor fraternal que por la simbología y el adorno en sí. Fuera de logia, no me veo con ninguno de estos artículos.

Incluso, en la cafetería, te comenté irónicamente sobre el aspecto de tu anillo y tu buscada discreción sobre tu condición de masón. Te tranquilicé diciendo que no debías preocuparte por ello. El anillo que luces en tu dedo, por su estilo y tamaño, es más fácil que lo reconozcan como un “anillo gótico” que como un anillo masónico.

Volviendo sobre la frase encontrada en el “Calendario espiritual” de Tolstoi y su conexión con tu gran anillo con escuadra y compás sobre fondo negro. Quizás la relación se haya producido como consecuencia del modo y la manera en que los masones vivimos, entre nosotros y en relación al mundo profano, nuestra pertenencia a la Fraternidad Masónica. Una vivencia casi rayando la paranoia, en su significado más moderno.

La frase “Vive de tal manera que no debas ocultar nada ni desees exhibir tu vida a los demás” aplicada al proceso de autoconstrucción toma todo su sentido en los masones vocacionados, cuando, orientados hacia la Verdad y el despertar a nuevas conciencias, consiguen, con el beneficio del Arte Real, integrar en su interior las metáforas construidas con los símbolos y rituales de los antiguos maestros canteros, sin necesidad de utilizar anillos, pins y otros abalorios con los que hacerse reconocer por otros hermanos o por el mundo profano. Sin miedos ni mecanismos compensatorios a sus propias frustraciones.

Q.·.H.·. Javier, la simbología del anillo masónico y de cualquier regalía masónica, el masón vocacionado la lleva integrada en sí mismo, sin necesidad de exhibirlas, al haber sido capaz de llenarlas de contenido con sus propias vivencias. El reconocimiento de un masón, por otros hermanos y por el mundo profano, se realiza a partir de su actitud, de su presencia y de la luz que desprenda. Este es el beneficio del Arte Real, por ello, ningún anillo masónico, por grande que sea, significa una garantía de estar ante un masón.

Creo, Q.·.H.·. Javier, que esta conexión entre la frase encontrada en el libro de Tolstoi y tu anillo, seguramente, me volverá a la mente con nuevos matices. Hasta entonces, te diré como creo que se transmite el beneficio de la masonería, del Arte Real, a nuestro alrededor. Para ello, voy a utilizar otra frase de Tolstoi: “De igual modo que una vela enciende otra, y llegan a brillar miles de ellas, así enciende un corazón a otro, y se iluminan miles de corazones”. Así es como visualizo a un masón construyendo y mejorando el mundo.

Y tú, Q.·.H.·. Javier, ¿crees que ese pesado anillo encajado en tu dedo anular es la metáfora de una vela encendida? ¿Garantía de estar ante un masón?

SOBRE COMO ABORDAR LOS MITOS EN LOS TEXTOS MASÓNICOS ANTIGUOS




Q.·.H.·. Enrique, me preguntas si podría aclarar el significado de mito, y cómo aplicarlo en el contexto de los escritos masónicos antiguos.

Antes de entrar en definiciones etimológicas y conceptuales, te diré que en el contexto de los escritos masónicos antiguos, especialmente los comprendidos entre los siglo X y XV, el término “mito” resulta más enriquecedor si lo abordamos desde la perspectiva que encontramos en la obra “La filosofía presocrática” de Francisco Ferrer, publicado por el Departamento de Historia de la Universidad de Valencia (Universidad de Valencia 1978), cuando en su capítulo “La reflexión mítica en los orígenes de la Filosofía”, dice: “No se puede comenzar la exposición de las primitivas doctrinas filosóficas sin hacer una referencia previa a su punto de unión con el saber mítico….lo específico de la actitud filosófica convive con expresiones y esquemas explicativos de carácter mítico. En estos primeros momentos, el mito y la filosofía están “mezclados”, entendiendo por ello, además la coexistencia citada, la falta de una autoconciencia filosófica clara y la carencia de límites entre ambos”.

Mito, etimológicamente, procede de la palabra griega μῦθος (mythos) que significa relato, fábula, cuento, discurso.

Deberemos distinguir entre Mito y leyenda, al estar esta última basada en sucesos reales transformados por la fantasía popular. 

El mito es una respuesta y una explicación, no carente de su construcción racional, a los orígenes y el porqué de la “realidad”. Una explicación, que conlleva implícitamente sus propias justificaciones, creada para dar respuesta a lo que no sé alcanza a comprender de otro modo, por carecer del conocimiento adecuado sobre las mismas. Para todos nos resulta fácil reconocer lo expuesto cuando pensamos en la mitología de los antiguos griegos, en la de algunos pueblos indígenas americanos, o más concretamente en la descripción de la creación del mundo que leemos en el libro del Génesis.

Estos mitos, como tales, perdurarán y convivirán con otras etapas en las que la Filosofía, como amor por la sabiduría, dará lugar a otras corrientes de pensamiento y comprensión de la realidad. No sólo convivirán, ya que muchas de estas nuevas corrientes de pensamiento tendrán su fundamento en estos mitos.

En la lectura de estos textos masónicos antiguos cabe considerar la posibilidad de encontrarnos tanto con mitos, con leyendas, como con leyendas originadas en mitos, incluso cabe descubrir el origen de algunas leyendas masónicas actuales.

Q.·.H.·. Enrique, lo cierto es que la lectura de estos textos antiguos puede convertirse en un gran placer intelectual. Especialmente, si sabemos reconocer en estos mitos y leyendas la poesía y las metáforas que contienen, ya que los mitos y las leyendas, con la herramienta de la metáfora, son una alternativa de explicación frente a la realidad.

Por lo expuesto, no sólo nos resultará interesante realizar una lectura histórica de estos textos masónicos antiguos, como hijos de una realidad social, política y económica, sino también intentar abordarlos desde una nueva lectura, interpretándolos y actualizándolos, con el fin de revisar y abordar a través del lenguaje metafórico el sentido y la vigencia de la Masonería en este siglo XXI.

Q.·.H.·. Enrique ¿no te parece que la formación masónica es apasionante? Pues, imagina el resultado si consigues vincular estas metáforas con tus propias vivencias, llenándolas de contenido.

T.·.A.·.F.·.

¿PUEDE UN HERMANO MASON NINGUNEAR A OTRO HERMANO MASON?




El lunes pasado, en el transcurso de una agradable y enriquecedora conversación con un querido hermano, vino a colación las tan deplorables actitudes y comportamientos degeneradores que algunos hermanos mantienen, ninguneando o menospreciando a otros hermanos.

Estos actos deliberados y soberbios, como lo que son: una forma de agresión psicológica, buscan degradar y convertir a un hermano en nadie.

Estos actos crueles por sí mismos, desgastan los trabajos justos y perfectos de una logia, afectando a todos los hermanos, ya que no resulta fácil mantener una apreciación positiva de una logia donde se ha permitido este sádico comportamiento, y donde el resto de hermanos no han querido ver o se han inhibido ante la actitud del "hermano cruel”.

Todos los hermanos de la logia somos, por el concepto extensivo de "autor", responsables con igual valor que el “hermano cruel” del ataque a la dignidad del hermano menospreciado o ninguneado. Al haber, por omisión del cuidado de la logia y de los valores masónicos, creado y contribuido a tener lugar el deplorable comportamiento en una logia justa y perfecta.

Lo más triste de todo esto es que para que prosperen y se instalen estas actitudes y comportamientos agresivos en una logia, o entre los masones, es necesario que una logia esté ya degradada, al no haber alcanzado o haber perdido los mecanismos que le son naturales para prevenirlos. Es más, la presencia de estos comportamientos en una logia es sinónimo de estar conformada por “mandiles sin los masones correspondientes”, donde los valores de “tolerancia”, de “construcción personal” y de “fraternidad” no se perciben ni de lejos ni de cerca.

Estos mecanismos naturales para prevenir estos ataques a la dignidad de los hermanos están contemplados en los valores y deberes del masón, en los reglamentos y en los rituales. Delegándose su cuidado a los hermanos que ostentan los oficios, principalmente el del Venerable Maestro y los Vigilantes de la Logia.

Si los hermanos que ostentan los oficios de Venerable Maestro y Vigilantes son ciegos, si no son capaces de recibir luz masónica y expandirla a toda la logia ¿Cómo podemos esperar que los trabajos sean justos y perfectos?

Todos los hermanos de la logia somos, por los valores y deberes del masón, responsables con igual grado de culpabilidad que el “hermano cruel” del ataque a la dignidad de cualquier hermano masón.

¿QUE SIGNIFICA "SIMBOLOS Y RITUALES DIVORCIADOS DE LA VIDA?




Q.·.H.·. Adan: "Divorciados de la vida" quiere expresar que la vivencia de los símbolos y rituales es "mecánica" y no está conectada con nuestras propias vivencias.



La simbología masónica, adoptada de los antiguos maestros canteros y ampliada, como otras simbologías, configura el "lenguaje metafórico". La metáfora junto a la metonimia, el sinécdoque y la antonomasia son formas de ese "lenguaje metafórico", un leguaje que es implícito a la naturaleza humana y a la evolución del “cerebro” del ser humano, configurándose como uno de los dos procesos psíquicos usados por el consciente y el inconsciente para manifestarse y crear. 


El "lenguaje metafórico" tiene la fuerza para modificar la estructura de nuestro cerebro, y con ello, tiene la fuerza para construirnos. 

Creo, Q.·.H.·. Adán, que con lo dicho, podrás dar tu mismo respuesta a tu pregunta. "Divorciados de la vida" significa que por mucho que memoricemos símbolos y rituales, si no los conectamos con nuestras propias vivencias y con nuestro proceso de autoconstrucción y modificación de nuestras conciencias, sin ello, desgraciadamente, no permitiremos que se manifieste el "beneficio" del Arte Real, y aún más, no se "iniciará" el "MASÓN" dentro de nosotros.

El aspecto más importante, donde reside la vigencia y el sentido de la masonería en este siglo XXI, es este del “lenguaje metafórico” elaborado con los símbolos y rituales de los antiguos maestros canteros. Vivenciados teniendo como referente al código moral masónico.

Todo lo demás, corceniente a la masonería, sin esta base del "lenguaje metafórico” y del código moral masónico, es un “sucedáneo” de la misma. De ahí el porqué de la pregunta que tituló otra de las reflexiones: ¿Podemos vivir en la ignorancia creyéndonos masones sin serlo?
Triple Abrazo Fraternal

SOBRE LA CORRECCION AGRESIVA A UN HERMANO MASON


Querido Hermano Aprendiz, hace unos días me comentabas la experiencia que has vivido, cuando otro QH de tu logia intentó corregirte violentamente, con una reacción desmedida y cerrada a todo diálogo. Ante la presencia de otros hermanos, que como suele ocurrir con más frecuencia de la deseada, parecía que no querían ver, inhibiéndose ante la actitud del ”hermano agresivo”.

En una logia con hermanos vocacionados hacia su propia construcción, ninguna actuación imaginada o real de un hermano desata estos ataques, donde la animosidad, los reproches y la cólera destruyen los caminos de comunicación, imposibilitando sentir la influencia bienhechora de la Masonería, y con ella el beneficio del Arte Real.

Seguramente, por lo que me has comentado, este “hermano agresivo” justificaba su reacción desmedida en la defensa de otro hermano contra ciertas murmuraciones hacía su persona, culpándote a ti como una parte generadora de las mismas, sin darse la posibilidad de escucharte, cosa que realmente no le interesaba, porque no estamos ante un hermano masón corrigiendo a otro hermano masón, sino ante un hermano lleno de “metales y pasiones” agrediendo a otro hermano.

Para este “hermano agresivo” no cabía la posibilidad de sondearte el corazón para apreciar tus obras, porque, por lo que ya hemos comentado, su objetivo no era corregirte sino agredirte.

Querido Hermano Aprendiz, repito de nuevo, ninguna actuación imaginada o real de un hermano justifica una reacción de ese tipo, tan alejada de los valores masónicos. Estas agresiones no buscan corregir de manera fraternal, y tampoco tienen nada que ver con la discusión enriquecedora ni con la argumentación que favorece el intercambio de ideas. Estas agresiones sólo pretenden ofender y atacar a un hermano, teniendo su origen en vete a saber qué: si en la arrogancia del “hermano agresivo”, en su mal humor o simplemente en su propia inestabilidad.

Lo cierto es, que estas reacciones desmedidas de un hermano hacia otro, ilegitiman al “hermano agresivo” como masón: “no seas ligero en airarte, porque la ira reposa en el seno del necio”. Estas reacciones desmedidas y agresivas por parte de un hermano hacia otro desvelan y declaran que estamos ante un mandil sin el masón correspondiente.

Me has dicho que te fue imposible neutralizar la agresión, encontrando reflejada en el rostro del “hermano agresivo” la señal de dirección prohibida hacia la argumentación e intercambio, cuando arrugando los labios mientras intentaba dibujar una sonrisa de satisfacción, y estirando su cuello, dirigía miradas de soslayo hacia los otros hermanos presentes, buscando la complicidad.

Me ha gustado mucho tu forma de expresar lo sucedido, especialmente al decirme que para intentar neutralizar la agresión de este “mandil sin masón”, hiciste un esfuerzo mental para “diagnosticarlo”, buscando la posibilidad de ponerle un espejo para que se viera reflejado, pero qué por lo inopinado y la rapidez de lo sucedido, y con la sensación de que esta agresión estaba planeada, te resultó difícil reubicar el eje de la conversación, mejor dicho del “ataque agresivo”. ¿Pero, te pregunto Querido Hermano Aprendiz, cómo poder comunicarnos con alguien cuando ha cerrado los canales para conseguirlo?

Te honra, mi Querido Hermano Aprendiz, tu actitud cuando dices que este “mandil sin masón” tuvo que finalizar la agresión porque teníais que entrar en la logia, y como, sin necesidad de comprender su reacción agresiva, ni las miradas hacia otro lado de los otros hermanos presentes, durante un par de minutos mantuviste un encuentro contigo mismo para, limpiando tu corazón, desprenderte de toda la metralla de metales con los que te habían impactado. Comprendiendo que uno de tus próximos trabajos con tu logia pasará por buscar el momento y la oportunidad para, de manera fraternal y enriquecedora, corregir al “hermano agresivo”. Una oportunidad para tu propia autoconstrucción, sin miedo a la verdad, buscando la LUZ.

En una logia con hermanos vocacionados hacia su propia construcción, ninguna actuación imaginada o real de un hermano desata estos ataques, donde la animosidad, los reproches y la cólera destruyen los caminos de comunicación, imposibilitando sentir la influencia bienhechora de la Masonería, y con ella el beneficio del Arte Real.